Melanoma y color de piel

Melanoma y color de piel


El melanoma es un tipo de cáncer que afecta a la piel, generalmente se manifiesta como una lesión localizada de color negruzco que puede ser muy similar en un principio a un lunar o nevus.  Si no se trata, su pronóstico es grave, siendo de gran importancia el diagnóstico precoz para evitar que se extienda a otros órganos.  Es conveniente conocer los distintos factores de riesgo que favorecen su aparición, de tal forma que las personas susceptible deben extremar la vigilancia de la piel. Por ello resulta crucial tener en cuenta los siguientes aspectos:

El riesgo de que una persona desarrolle melanoma, se ve influido por diferentes factores, uno de ellos es el color de piel. La frecuencia con que aparece este tipo de cáncer es 20 veces mayor en los individuos con piel de color blanca en relación a los de piel de color negra. Dentro de la raza blanca depende a su vez del fototipo, las personas con piel muy clara y pecosa, ojos azules y cabellos pelirrojos, que jamás se broncean aunque se expongan al sol y sufren fácilmente quemaduras solares, son los que tienen un riesgo más alto.

Otro aspecto importante son los antecedentes familiares. Se trataría unicamente de un factor predisponente, pero se estima que entre el 8 y el 12%  de las personas en las que aparece este tipo de tumor maligno, presentan algún antecedente familiar conocido de melanoma.

Se ha comprobado que el riesgo de desarrollar melanoma está relacionado con el número de nevus (lunares) que existan en toda la piel de un sujeto determinado. Si la persona presenta menos de 50 nevus en todo el cuerpo, el riesgo es bajo, si el número está entre 50 y 100 el riesgo es intermedio y si presenta más de 100 nevus en todo el cuerpo, el riesgo es alto.

Si en un nevus ya existente se produce alguno de los fenómenos citados a continuación, que se conocen como puntos de Glasgow,  debe consultarse con el médico, sobre todo en las personas con factores de riesgo:

  • Cambio de tamaño en un nevus ya existente o la aparición de uno nuevo.
  • Cambio de forma de un nevus ya existente.
  • Cambio de color de un nevus ya existente.
  • Diámetro de la lesión mayor de 7 mm.
  • Existe inflamación, sangrado o aparece picor o dolor.

Referencias:

Asociación Española Contra el Cáncer.
Prevención.

Plan Oncológico Comunidad Valenciana.
Guía de prevención y tratamiento del melanoma.